Resumen del episodio
La obra de restauración requería personas. Jerusalén necesitaba gobernantes que asumieran su responsabilidad, familias dispuestas a trasladarse, hombres valientes capaces de defenderla, sacerdotes que atendieran el servicio del templo, levitas que cumplieran sus diferentes funciones, cantores que dirigieran la alabanza y porteros que custodiaran las puertas. Además, fuera de Jerusalén continuaban existiendo ciudades y aldeas donde otros israelitas debían permanecer fieles en el lugar que les correspondía. Por eso quiero que estudiemos Nehemías 11 bajo esta afirmación. La ciudad restaurada necesitaba un pueblo comprometido. Así, aunque los lugares fueran diferentes y las responsabilidades también lo fueran, todos formaban parte de una misma obra.
La obra de restauración requería personas. Jerusalén necesitaba gobernantes que asumieran su responsabilidad, familias dispuestas a trasladarse, hombres valientes capaces de defenderla, sacerdotes que atendieran el servicio del templo, levitas que cumplieran sus diferentes funciones, cantores que dirigieran la alabanza y porteros que custodiaran las puertas. Además, fuera de Jerusalén continuaban existiendo ciudades y aldeas donde otros israelitas debían permanecer fieles en el lugar que les correspondía. Por eso quiero que estudiemos Nehemías 11 bajo esta afirmación. La ciudad restaurada necesitaba un pueblo comprometido. Así, aunque los lugares fueran diferentes y las responsabilidades también lo fueran, todos formaban parte de una misma obra.
Episodios
La ciudad restaurada necesitaba un pueblo comprometido (Nehemías 11:1-36)
EscuchadoLa obra de restauración requería personas. Jerusalén necesitaba gobernantes que asumieran su responsabilidad, familias dispuestas a trasladarse, hombres valientes capaces de defenderla, sacerdotes que atendieran el servicio del templo, levitas que cumplieran sus diferentes funciones, cantores que dirigieran la alabanza y porteros que custodiaran las puertas. Además, fuera de Jerusalén continuaban existiendo ciudades y aldeas donde otros israelitas debían permanecer fieles en el lugar que les correspondía. Por eso quiero que estudiemos Nehemías 11 bajo esta afirmación. La ciudad restaurada necesitaba un pueblo comprometido. Así, aunque los lugares fueran diferentes y las responsabilidades también lo fueran, todos formaban parte de una misma obra.
El compromiso del pacto 3 (Nehemías 10:32-39)
EscuchadoAl avanzar por estos versículos observaremos el propósito de las contribuciones, la participación del pueblo, la prioridad expresada mediante las primicias, la generosidad conforme al pacto y, finalmente, aquella declaración que resume todo el compromiso de esta sección, cuando el pueblo dijo: “Y no abandonaremos la casa de nuestro Dios” (Nehemías 10:39). Con esa expresión delante de nosotros, consideremos las enseñanzas espirituales de este capítulo.
El compromiso del pacto 2 (Nehemías 10:30-39)
EscuchadoHermanos, en nuestro mensaje anterior comenzamos a considerar el compromiso que el pueblo de Jerusalén asumió delante de Jehová. Después de escuchar extensamente la Palabra de Dios, reconocer la santidad del Señor, recordar su historia y confesar sus pecados, aquellos hombres y mujeres comprendieron que su renovación espiritual debía manifestarse en decisiones concretas. Habían llegado a un momento decisivo. Podían terminar aquella reunión profundamente emocionados, regresar a sus casas y conservar un hermoso recuerdo de lo sucedido, mientras poco a poco todo volvía a ser como antes. Pero ellos entendieron que la Palabra de Dios reclamaba algo más profundo. La convicción debía conducir al arrepentimiento, y el arrepentimiento debía producir una transformación visible en la manera de vivir. Precisamente por eso Nehemías 9 termina diciendo, “A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos, firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros sacerdotes” (Nehemías…
El compromiso del pacto (Nehemías 10:1-29)
EscuchadoLlegamos ahora al capítulo diez de Nehemías, pero para comprender adecuadamente lo que sucede aquí necesitamos recordar las últimas palabras del capítulo anterior. La división entre capítulos resulta útil para localizar los textos, aunque en este caso puede hacernos perder de vista que Nehemías 10 continúa directamente lo ocurrido en Nehemías 9. Después de aquella extensa oración, después de recordar la fidelidad de Dios y la infidelidad de Israel, después de confesar públicamente sus pecados y reconocer que Jehová había sido justo en todo cuanto había venido sobre ellos, el pueblo llegó a una decisión concreta. Nehemías 9:38 dice: «A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos, firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros sacerdotes» (Nehemías 9:38). La expresión «a causa, pues, de todo esto» es fundamental. El compromiso que encontraremos en el capítulo diez no apareció repentinamente. Había detrás de él todo un proceso espiritual. El pueblo había…
La corrupción y conquista de Canaán (Nehemías 9:22-31)
EscuchadoAl continuar nuestro recorrido por la gran oración de Nehemías capítulo nueve, llegamos a una parte del texto que es tan gloriosa como solemne. Hasta este momento hemos visto al pueblo recordar la elección de Abraham, la liberación de Egipto, la travesía por el desierto y la extraordinaria paciencia de Dios frente a la constante rebeldía de Israel. Ahora el pueblo dirige la mirada hacia Canaán. Y al hacerlo, contempla dos realidades que corren paralelas a lo largo de toda su historia. Por un lado, la inmensa bondad de Dios. Por otro lado, la constante tendencia del hombre a apartarse de Él. Porque, hermanos, la historia de Canaán es la historia de una tierra de abundancia que terminó convertida en un escenario de corrupción espiritual. Es la historia de un pueblo que recibió bendiciones extraordinarias, pero que gradualmente olvidó al Dios que las había dado. Y si somos sinceros, esta historia no es tan antigua ni tanajena como pudiera parecer. Porque el corazón humano no ha cambiado. Todavía somos capaces…
¿Por qué adoramos a Jehová? (2)
EscuchadoEn nuestro mensaje anterior comenzamos a considerar la gran oración de adoración levantada por el pueblo de Jerusalén delante de Jehová. Después de escuchar la Palabra, de confesar sus pecados y de humillarse delante del Señor, el pueblo comenzó a mirar hacia atrás y a contemplar la fidelidad de Dios a lo largo de su historia. Aquellos hombres y mujeres habían pasado por cautiverio, vergüenza, ruina y disciplina. Habían experimentado el peso de sus propios pecados y las consecuencias de apartarse de Dios. Sin embargo, al repasar su historia, descubrieron algo extraordinario. Dios había permanecido fiel a pesar de la inconstancia de ellos. Ese reconocimiento llenó sus labios de adoración. Y aunque nuestras circunstancias son diferentes a las de Jerusalén en los días de Nehemías, la realidad fundamental permanece exactamente igual. Nosotros también hemos sido sostenidos por la fidelidad de Dios. Cada creyente puede mirar hacia atrás y reconocer momentos donde el Señor preservó, sostuvo, corrigió, rescató y…
¿Por qué adoramos a Jehová? (Nehemías 9:4-15)
EscuchadoEn nuestro mensaje anterior contemplamos uno de los cultos de adoración a Jehová más solemnes registrados en la Escritura. El pueblo de Jerusalén había permanecido buscando al Señor con una intensidad poco común. No se trataba de una emoción pasajera ni de una reunión aislada. Durante veinticuatro días consecutivos habían estado oyendo la Palabra, confesando sus pecados, humillándose delante de Dios y respondiendo a su presencia. Ahora, en Nehemías 9:4-15, el pueblo continúa en esa atmósfera de renovación espiritual. El pasaje forma parte de una oración extensa, una oración nacida de la memoria, de la gratitud y de la adoración. Los levitas levantan la voz y llaman al pueblo a bendecir el nombre de Jehová, reconociendo quién es Dios y lo que ha hecho por ellos. Al leer este pasaje, debemos recordar que servimos al mismo Dios. Nosotros vivimos en otra época, bajo otras circunstancias y en otra cultura, pero el carácter de Dios no ha cambiado. Él sigue siendo glorioso, único, poderoso, creador, sustentador y…
La receta para el avivamiento (Nehemías 9:1-3)
EscuchadoAl avanzar en el libro de Nehemías, el lector llega a un momento de gran densidad espiritual. Los capítulos anteriores han mostrado a un pueblo ocupado en la reconstrucción de los muros, resistiendo oposición, enfrentando conflictos internos y aprendiendo a reorganizar su vida comunitaria. Sin embargo, el relato no se conforma con la restauración visible de la ciudad. Una vez levantadas las defensas externas, emerge con claridad una necesidad más profunda. Jerusalén requería una renovación interior. La ciudad había comenzado a recobrar su forma, pero el pueblo aún necesitaba ser despertado en su relación con Dios. Los capítulos ocho al diez registran precisamente ese proceso de renovación espiritual. Dentro de esa sección, Nehemías 9:1–3 ofrece una escena breve, pero extraordinariamente rica. En pocos versículos se condensan elementos fundamentales de un verdadero avivamiento. No se trata de una agitación superficial ni de una emoción colectiva desconectada de la verdad. Se trata de un movimiento de Dios en…
La genealoíga en Jerusalén 2 (Nehemías 7:5-35)
EscuchadoEn nuestro mensaje anterior comenzamos a examinar la genealogía de Jerusalén que Nehemías estaba considerando. Para el lector casual, este podría parecer un pasaje poco interesante, uno de esos textos que muchos se sienten tentados a saltar rápidamente para llegar a secciones más narrativas de la Escritura. Debo admitir que, humanamente hablando, estos pasajes no suelen ser los favoritos de muchos lectores de la Biblia. Sin embargo, cuando nos detenemos a examinarlos con atención, descubrimos que contienen verdades profundas y aplicaciones muy prácticas para nuestra vida espiritual. Hasta ahora ya hemos considerado dos aspectos importantes de esta genealogía. Primero vimos la mención de la genealogía, donde observamos cómo Dios puso en el corazón de Nehemías reunir al pueblo y registrar su linaje. Allí aprendimos acerca de la dirección del Señor y la importancia de obedecer incluso en tareas que parecen sencillas o poco llamativas. Luego vimos el asombro de la genealogía, donde descubrimos varias realidades…
La genealogía en Jeruslén (Hechos 7:5-37)
EscuchadoEsta mañana llegamos a otro registro en el libro de Nehemías, uno que a primera vista podría parecer árido o carente de interés, pero que en realidad está cargado de significado espiritual. Se trata del registro genealógico del pueblo que habitaba en Jerusalén en aquel tiempo. Este registro es, en muchos sentidos, casi una copia exacta del que encontramos en Esdras capítulo dos. Con excepción de algunas variaciones menores en ciertos nombres, ambas listas son esencialmente las mismas. Para el escéptico, esto podría parecer motivo de sospecha. Para el creyente informado, sin embargo, es una confirmación de la confiabilidad y fidelidad de la Palabra de Dios. Lejos de debilitar la inspiración bíblica, esta coincidencia la fortalece. Tenemos un testimonio histórico sólido de quiénes fueron contados entre los habitantes de Jerusalén en ese momento específico de la historia redentora. Ya hemos tratado anteriormente listas extensas de nombres, particularmente en Nehemías capítulo tres, y allí aprendimos una lección…
Estableciendo orden en medio del caos (Nehemías 7:1-4)
EscuchadoHermanos, en nuestro recorrido por el libro de Nehemías, llegamos hoy a un punto crucial, uno que suele pasar desapercibido porque no tiene el dramatismo de la oposición abierta ni la emoción inmediata de la victoria visible. El muro ya está terminado. Las piedras están en su lugar. Las puertas han sido colocadas. El peligro externo parece, al menos en apariencia, haber sido contenido. Y precisamente ahí surge una tentación peligrosa. La tentación de pensar que el trabajo ya terminó. La tentación de relajarse. La tentación de asumir que, una vez alcanzado el objetivo principal, ya no queda nada más por hacer. Nehemías no cayó en ese error. El texto nos muestra a un líder que entiende algo fundamental. La obra de Dios no termina cuando se concluye una fase visible. De hecho, muchas veces el verdadero trabajo comienza después. Reconstruir muros es importante, pero establecer orden es indispensable. Levantar defensas es necesario, pero organizar la vida del pueblo es vital si esa ciudad ha de sobrevivir.…
La celebración y la contienda (Nehemías 6:15-19)
EscuchadoLlegamos hoy a un momento que el pueblo de Dios había esperado con ansia, con sudor, con temor y con fe. Después de semanas de trabajo agotador, de noches de vigilancia, de oposición externa, conflictos internos y ataques constantes del enemigo, finalmente el muro de Jerusalén quedó terminado. Nehemías registra este hecho con sobriedad, sin adornos emocionales exagerados, pero con una carga histórica y espiritual inmensa. Lo que había comenzado como una noticia dolorosa en Susa, cuando Nehemías oyó que Jerusalén estaba en ruinas (Nehemías 1:3), ahora culmina con una ciudad nuevamente cercada, protegida y restaurada. El muro no era solo piedra. Era identidad. Era dignidad. Era testimonio. Era obediencia. Y, sin embargo, el texto nos enseña algo que a veces preferimos ignorar, es decir, que el cumplimiento de la obra de Dios no elimina automáticamente la oposición. De hecho, muchas veces se intensifica. Por eso, el pasaje que hoy estaremos meditando, puede resumirse en el título de nuestro sermón: La…
La traición desde dentro (Nehemías 6:10-14)
EscuchadoNo todas las heridas vienen del enemigo declarado. Algunas, las más dolorosas, provienen de manos que alguna vez estrechamos con confianza. Hay ataques que uno espera, porque vienen de fuera, de quienes nunca han ocultado su oposición. Pero hay otros que llegan desde dentro, envueltos en palabras piadosas, en gestos religiosos, en aparente preocupación espiritual. Y esos ataques suelen ser los más devastadores. Nehemías vivía tiempos turbulentos. Desde su llegada a Jerusalén, la obra de reconstrucción había estado bajo constante presión. Primero vinieron las burlas. Luego las amenazas. Después las distracciones repetidas, cuatro veces rechazadas con firmeza. Más tarde, las acusaciones públicas de traición y ambición política. Y, sin embargo, Nehemías permaneció firme. El enemigo externo no logró detenerlo. Pero el adversario no se rinde fácilmente. Al ver que sus ataques frontales habían fracasado, Sanbalat diseñó un plan más oscuro, más refinado, más peligroso. Esta vez no usaría enemigos extranjeros, sino…
Desafiados por falsas acusaciones (Nehemías 6:5-9)
EscuchadoHay heridas que no dejan marca en la piel, pero se instalan profundamente en el alma. Las palabras falsas son de ese tipo. No golpean el cuerpo, pero golpean la reputación, la conciencia y, en ocasiones, la fe. Pocos dolores son tan persistentes como el de ser acusado injustamente, especialmente cuando uno solo intenta obedecer a Dios. La mayoría de nosotros conoce esa experiencia. En algún momento hemos hecho lo correcto, hemos buscado agradar al Señor, y aun así nos hemos encontrado con oposición, sospechas, insinuaciones maliciosas o acusaciones abiertas. Y lo más desconcertante es que esas acusaciones suelen venir precisamente cuando la obra de Dios avanza. Vivimos en una época que tolera muchas cosas, excepto la fidelidad cristiana. El creyente que se mantiene firme es etiquetado como intolerante, retrógrado o peligroso. No es raro que hoy se presenten caricaturas del cristiano fiel como si fuera un enemigo social. El mensaje es claro: cede, calla, adáptate… o prepárate para ser señalado. Nada de esto…
¿Por qué habría de cesar la obra? (Nehemías 6:1-4)
EscuchadoEl pasaje que hemos escuchado nos abre una ventana a un momento de triunfo espiritual en medio de condiciones extremas. El pueblo de Israel había pasado setenta años en cautiverio, y finalmente se le permitió volver a Jerusalén. Pero al regresar, encontraron la ciudad derribada y reducida a cenizas, donde solo se podían ver muros destruidos, puertas quemadas, hogares en ruinas, prácticamente una identidad dispersa. La tarea era inmensa, prácticamente imposible a primera vista. Sin embargo, Nehemías y aquellos que regresaron con él decidieron enfrentar lo imposible. Levantaron manos, hombros y corazones para restaurar lo que el enemigo había devastado. Y mientras progresaban, la oposición se presentó con rostro firme y determinación oscura. Vivimos tiempos parecidos. La fe es desafiada, las convicciones son puestas a prueba, y la iglesia parece avanzar por temporadas para luego sufrir el embate del adversario. Y es que no se puede vivir de las bendiciones de ayer. Es necesario recordar con gratitud, sí, pero…
El testimonio de un carácter compasivo (Nehemías 6:14-19)
EscuchadoHoy abrimos las Escrituras en el libro de Nehemías, capítulo cinco, versos del catorce al diecinueve. En estos versículos encontramos un retrato hermoso y desafiante del corazón de un siervo fiel. No es solo un pasaje histórico; es un espejo, un llamado, una invitación divina a vivir con un carácter profundamente compasivo en medio de un mundo endurecido por la indiferencia y la codicia. Hemos estado viendo que, mientras Jerusalén intentaba levantarse de entre sus ruinas, surgió un problema que no venía del exterior, sino del interior. Ya no eran los enemigos los que detenían la obra; ahora eran los mismos judíos, explotando a sus hermanos, aprovechándose de la necesidad, convirtiendo el dolor ajeno en ganancia propia. Y justo aquí, en medio de esta crisis moral, Dios levanta la figura de Nehemías, un hombre que no solo dirigió la reconstrucción de los muros… sino a la reconstrucción del corazón del pueblo.
La valentía frente a la iniquidad (Nehemías 5:6-13)
EscuchadoHermanos, hemos visto en nuestros mensajes que Nehemías fue un líder que no se rindió ante la oposición. Cuando los enemigos atacaban desde afuera, él respondía con oración y trabajo. Pero en esta ocasión, el enemigo ya no estaba afuera… estaba dentro del pueblo. Los judíos más ricos estaban oprimiendo a los más pobres. Los poderosos prestaban dinero con intereses abusivos, confiscaban tierras, y convertían en siervos a los hijos de sus propios hermanos. El clamor de los oprimidos llenó la ciudad. Y Nehemías tuvo que detener la obra para enfrentar el pecado que amenazaba con destruirlo todo desde adentro. La codicia había creado desigualdad, y la injusticia estaba manchando el testimonio del pueblo de Dios. Así que Nehemías, con valor y discernimiento, decidió enfrentar la iniquidad cara a cara. Y eso, mis hermanos, es lo que necesitamos aprender hoy: cómo mantener la valentía frente al pecado, incluso cuando duele confrontarlo. La valentía frente a la iniquidad.
Muros fuertes y corazones rotos (Nehemías 5:1-5)
EscuchadoEn tiempos de Nehemías, los enemigos de afuera no habían podido destruir la obra. Sambalat, Tobías y Gesem el árabe habían intentado burlarse, intimidar, amenazar. Pero todo había fallado. Jerusalén seguía levantando sus muros. El enemigo no logró vencerlos por la fuerza. Así que el peligro vino de adentro. Mientras los hombres trabajaban con una mano en la espada y otra en la mezcla, dentro del pueblo crecía una herida más peligrosa que cualquier ejército. La injusticia entre hermanos. El capítulo cinco de Nehemías abre con una frase desgarradora: “Hubo gran clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos judíos.” No eran los filisteos ni los samaritanos los que los oprimían. Eran los suyos. Y eso, en el corazón de Dios, es una afrenta mucho más grave. Porque cuando el pueblo redimido oprime a su propio pueblo, el muro más alto que se derrumba no es el de piedra, sino el de la fraternidad.
Manteniéndose en la obra (Nehemías 4:15-23)
EscuchadoLas cosas eran muy distintas para Nehemías hace apenas unos meses, rodeado de las comodidades del palacio. Ahora había hecho el largo viaje a Jerusalén y comenzado el gran esfuerzo de reconstruir los muros de la ciudad. Aunque se benefició del decreto del rey Artajerjes, eso no lo libró de enfrentar problemas. Su trabajo fue recibido con resistencia inmediata, y parecía que en cada paso la oposición venía de un ángulo diferente. En nuestro mensaje anterior descubrimos que el pesimismo había comenzado a invadir a la tribu de Judá. El trabajo era arduo y demandante, y parecía que algunos empezaban a cuestionar si realmente podrían completar una tarea tan ambiciosa. Pero, como hemos visto ya en la vida de Nehemías, él se levanta ante el desafío y guía al pueblo a continuar en la obra. Al estudiar el libro de Nehemías descubrimos que la adversidad es constante. Mientras el pueblo trabajaba en el muro, surgía un obstáculo tras otro. En cuanto a eso, hay muchas similitudes con nuestras propias vidas: también…
Disensión, duda o determinación (Nehemías 4:7-14)
EscuchadoAl llevar a cabo la lectura de este texto bíblico, notamos algo interesante: este pasaje comienza con la frase, “Pero aconteció…”. Este tipo de expresiones es común en toda la toda la Biblia. Ahora, cada vez que leo una declaración como esa, me encuentro con una variedad de lecciones para nuestra vida. En este caso, esta frase introduce tres cosas importantes en la historia de Nehemías: La obra debía continuar; no había lugar para detenerse ni para abandonar el trabajo. La oposición seguía presente. Y es que, mientras vivamos en este mundo con el deseo de servir a Dios, siempre habrá adversidad. Nehemías y los demás eran atacados, pero Dios los había sostenido; todavía estaban ahí, trabajando en el muro. Esto nos recuerda que, aunque las tormentas se hagan presentes, afortunadamente no duran para siempre. Este pasaje es rico en enseñanzas. Sanbalat, Tobías y muchos más se opusieron a la obra de los judíos. Pero, aun dentro del mismo pueblo, comenzó a crecer una actitud pesimista. Sin embargo, frente a tantos…
Nuestra respuesta a la oposición y a la burla (Nehemías 4:1-6)
EscuchadoEsta mañana vemos que Nehemías y los demás han comenzado su noble obra de reparar los muros de la ciudad. Están comprometidos y son sinceros en sus esfuerzos, pero no pasa mucho tiempo antes de que aparezca la oposición. Conocimos por primera vez a Sanbalat y a Tobías en el capítulo 2, y pronto quedó claro que se oponían a la obra que Nehemías y los demás buscaban realizar. Nehemías 2:10, dice, “Pero oyéndolo Sanbalat horonita y Tobías el siervo amonita, les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel”. En el versículo 19, también leemos: “Pero cuando lo oyeron Sanbalat horonita, Tobías el siervo amonita, y Gesem el árabe, hicieron escarnio de nosotros, y nos despreciaron, diciendo: ¿Qué es esto que hacéis vosotros? ¿Os rebeláis contra el rey?” Sanbalat era gobernador de Samaria. Su nombre significa literalmente “fuerza.” A menudo la oposición que enfrentamos al servir al Señor es fuerte y difícil de superar. Ahora, este hombre estaba estrechamente asociado con Tobías,…
¿A qué voz escucharemos? (Nehemías 4:1-3; 10-12; 14)
EscuchadoNehemías es uno de los libros y personajes menos conocidos de la Biblia y, sin embargo, el relato de su vida y logros constituye un gran desafío y testimonio para todos los creyentes. Estos eventos ocurren después del cautiverio en Babilonia. El primer grupo ya había regresado a Jerusalén bajo la dirección de Zorobabel. Unos 80 años más tarde, Esdras condujo otro grupo de regreso, y durante esa campaña uno de los hermanos de Nehemías volvió con noticias desesperadas de Jerusalén. Esto conmovió el corazón de Nehemías y lo impulsó a regresar él mismo. Debemos entender que Nehemías tenía un cargo alto y prestigioso como copero del rey Artajerjes de Persia. Era amado y estimado por el rey. Le hubiera sido fácil desear quedarse en Persia en vez de arriesgar su vida en los esfuerzos por Jerusalén. Cuando Nehemías llega a Jerusalén y observa la necesidad, encuentra gran devastación y oposición. Sin duda, no sería una tarea sencilla. En nuestro texto, Nehemías enfrenta voces de oposición y voces de desaliento.…
Restaurando las torres y los monumentos (Nehemías 3:1-32)
EscuchadoUna vez más estamos en el capítulo 3 esta mañana y espero concluir este mensaje tan esclarecedor que ha tratado con los obreros en el muro, el trabajo que realizaron en un esfuerzo por restaurar los muros de Jerusalén y las propias puertas. En el mensaje anterior sobre este pasaje, pasamos un tiempo considerando las puertas individuales y cómo se relacionan con nuestras vidas hoy. Es asombroso cómo las puertas de una ciudad antigua tienen aplicación para nuestro mundo moderno. Este tercer capítulo de Nehemías es un ejemplo claro del tesoro que es la Palabra de Dios. Una lectura superficial de este capítulo pasaría por alto la vasta verdad que hemos podido considerar y aplicar a nuestras vidas. Esto es otra confirmación de 2 Timoteo 3:16: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. La Palabra de Dios tiene mucho que decir si estamos dispuestos a dedicar tiempo y esfuerzo para buscar Su sabiduría y dirección. Tenemos bastante que…
Elementos esenciales para la obra (Nehemías 3:1-32)
EscuchadoEn nuestro anterior mensaje de este poderoso y esclarecedor capítulo consideramos a los obreros del muro. Escondidos en la lista de los que trabajaron, descubrimos su compromiso, su coraje, su confianza y su cooperación. Se trataba de un grupo que se enfrentaba a una tarea monumental y, sin embargo, no se dejaron intimidar por el reto que tenían por delante. Se levantaron juntos y abrazaron el trabajo que se les había encomendado. ¡Es un gran desafío el que encontramos al considerar a aquellos que trabajaban incansablemente, codo a codo, sobre el muro! Si hemos de tener éxito y llevar a cabo la obra que se nos ha encomendado, nosotros también debemos estar dispuestos a unirnos como lo hicieron ellos y compartir la misma actitud y compromiso que era tan evidente en sus vidas. Esta mañana quiero que sigamos meditando en este mismo capítulo, pero nos vamos a ubicar en una perspectiva diferente. Hemos considerado a los obreros del muro; pero ahora vamos a dedicar nuestra atención al trabajo mismo. Vamos a ver,…
Los obreros del muro (Nehemías 3:1-32).
EscuchadoNos hemos familiarizado con Nehemías en las últimas semanas. El copero judío que servía al rey Artajerjes en el palacio de Susa había recibido la noticia de la devastación en Jerusalén y se sintió profundamente oprimido por las necesidades de la gran ciudad. Obtuvo el encargo del rey de hacer el largo viaje a Jerusalén con el fin de supervisar los esfuerzos de reconstrucción. Después de inspeccionar los daños y crear un plan para la reconstrucción, Nehemías guía al pueblo de Jerusalén en este enorme esfuerzo. Nuestro texto de hoy, entonces, revela el comienzo de la restauración bajo la guía de Nehemías. Ahora, este es un pasaje que muchos mirarían y pasarían de largo. Admito que la mayoría de los nombres registrados en este capítulo han sido difíciles de pronunciar. A menudo nos sentimos tentados a asumir que pasajes como este, que enumeran un resumen de nombres, no tendrán ningún beneficio o aplicación real para nuestra vida diaria. Sin embargo, considero que sería una tragedia en nuestras lecciones de…
Examinando los daños 2 (Nehemías 2:11-20)
EscuchadoLa semana pasada comenzamos a considerar las realidades a las que se enfrentó Nehemías cuando comenzó a evaluar el daño en la ciudad de Jerusalén. Él ha hecho un largo viaje de regreso a casa y estoy seguro de que sus pensamientos estaban consumidos, por aquello que encontraría cuando llegara a Jerusalén. Debemos tener en cuenta que Nehemías nunca había visto Jerusalén. Habían pasado más de 150 años desde que los judíos fueron llevados como esclavos a Babilonia. Se dirige, entonces, a una tierra que nunca ha visto, enfrentándose a una tarea enorme de la que realmente no tiene detalles, y, sin embargo, está decidido a reconstruir la muralla de la ciudad y restaurar la devastación de Jerusalén. Seguramente estaríamos de acuerdo en que Nehemías no era el judío promedio. Ocupaba una posición de prominencia en Susa y muy probablemente podría haber estado allí con una vida relativamente sencilla y feliz. Sin embargo, Nehemías buscó servir al Señor y conocía la importancia de Jerusalén y la necesidad de que el…
Examinando los daños (Nehemías 2:11-20).
Escuchado¿Se imaginan la emoción y la anticipación que Nehemías debió de sentir en este momento de su vida? Dios había depositado en su corazón una carga inmensa por las necesidades de Jerusalén. La ciudad estaba en ruinas, y ante él se alzaba una tarea monumental. Aunque ocupaba un lugar de prominencia en la corte, no tenía certeza de cómo reaccionaría el rey ante su petición. ¿Mostraría simpatía por la causa de Jerusalén y por el anhelo que consumía a Nehemías? ¿Estaría dispuesto a permitir que un siervo tan valioso y confiable abandonara el reino para embarcarse en una misión tan arriesgada? Muchas veces soñamos con oportunidades así; las anhelamos, las imaginamos… pero rara vez se concretan. Debemos recordar que Nehemías no buscaba un proyecto personal ni una aventura elegida por gusto. Seguía el llamado, la guía y el impulso del Señor. Fue Dios quien encendió su corazón con esa carga santa, y quien allanó el camino para su regreso a Jerusalén y el inicio de la reconstrucción de sus murallas devastadas. Nuestro…
La trieza de Nehemías (Nehemías 2:1-10)
EscuchadoEl primer capítulo nos abrió la escena con Nehemías, recibiendo desde lejos las tristes nuevas de Jerusalén. Aunque la distancia lo separaba de los muros derribados y las puertas quemadas, su corazón ardía con un fuego santo. No pudo mirar hacia otro lado. La herida de su pueblo se convirtió en su herida, y esa carga lo llevó de rodillas, a derramar ante Dios una oración humilde, quebrantada y sincera. En el texto en que meditamos hoy, el tiempo ha pasado, pero no así la carga. Aquellas noticias no se esfumaron con los días; al contrario, se afianzaron en el alma de Nehemías como un llamado divino. Su compasión se ha vuelto determinación. Su oración, lejos de perderse en el viento, ha sido escuchada por el Dios que ve en lo secreto. Y ahora, ese mismo Dios está por abrirle el camino: una puerta se entreabre en el palacio, y con ella, la posibilidad de volver a Jerusalén y levantar lo caído, restaurar lo arruinado, cumplir el propósito que el Señor ha sembrado en su corazón. Las murallas de la gran ciudad…
Cuando abandonamos el muro (Nehemías 6:1-4)
EscuchadoCuando abrimos el libro de Nehemías y nos sumergimos en su historia, no solo encontramos un relato antiguo sobre reconstrucción de muros, sino un testimonio vivo de lo que significa estar comprometido con la obra de Dios frente a la oposición constante. Nehemías no era un constructor profesional ni un líder militar. Era un copero del rey, un hombre con una vida cómoda en la corte de Persia. Sin embargo, cuando supo que los muros de Jerusalén estaban en ruinas y que su pueblo vivía en desgracia, su corazón se quebrantó. No podía quedarse de brazos cruzados. Fue entonces cuando Dios lo llamó, no solo a observar, sino a actuar. Y Nehemías respondió al llamado de Dios. No obstante, desde el mismo momento en que puso un pie en Jerusalén, comenzaron los ataques. Sambalat, Tobías y otros enemigos hicieron todo lo posible por detener la obra. Burla, intimidación, amenazas, incluso planes de asesinato, nada parecía estar fuera de sus tácticas. Y, sin embargo, Nehemías no se detuvo. No dejó el muro. No se bajó. Su…
Cuando construimos el muro (Nehemías 1:1-23)
EscuchadoEl pueblo estaba reconstruyendo las murallas de la ciudad de Jerusalén. Esto fue una tarea difícil y agotadora para los involucrados, pero era necesaria para estar a salvo de los ataques de sus enemigos y para adorar a Dios como la ley les mandaba. Mientras trabajaban para construir las murallas, enfrentaron una oposición constante. Se cansaron y se desanimaron, pero nunca detuvieron su trabajo. Finalmente, completaron la tarea y vencieron a sus atacantes. En cierto sentido, esta mañana, usted y yo también somos constructores de muros. Construimos muros entre el mundo y las cosas de Dios. Construimos muros que separan nuestras vidas de la impiedad que nos rodea por todas partes. Construimos muros diseñados para proteger a las personas y las cosas que amamos de los ataques y la destrucción externas. Siendo esto cierto, ¿estaría de acuerdo en que a veces también tendemos a desanimarnos? A veces nos cansamos en la lucha por construir y ser todo lo que Dios quiere que seamos. Creo que este pasaje contiene…
Necesitamos santos con visión (Nehemías 1:1-11)
EscuchadoEl pueblo de Judá y la ciudad de Jerusalén se encontraban en una situación terrible. Más de 150 años antes, Nabucodonosor y los ejércitos de Babilonia habían invadido Israel y se habían llevado a muchos de ellos como esclavos. Los judíos necesitaban desesperadamente a alguien con la visión necesaria para restaurar Jerusalén e Israel a su antigua gloria. Necesitaban a alguien diferente. Necesitaban a alguien que hubiera sido cautivado por Dios y que su Espíritu lo hubiera encendido. Necesitaban a una persona con visión si querían ver un cambio en su situación. Afortunadamente, ¡Dios tenía a un hombre así! Su nombre era Nehemías y Dios lo estaba preparando como instrumento para ser usado de manera grandiosa en la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén y para la restauración de la nación de Israel. Puede que usted y yo estemos a miles de años de la época de Nehemías, pero también vivimos en medio de naciones que necesitan desesperadamente personas con visión. Vivimos en una época en la que los muros de la…
Los jóvenes gritaban mientras los ancianos lloraban (Esdras 3:10-13)
EscuchadoDebido a la negativa de Israel a abandonar sus ídolos y adorar al único Dios verdadero, fueron castigados por el Señor y fueron llevados al cautiverio por los babilonios. Este cautiverio había de durar 70 años (cf. Jeremías 25:11-12). Este período de 70 años comenzó en el año 605 a. C., cuando el rey babilonio Nabucodonosor invadió y subyugó a Israel. Más tarde, en el año 586 a. C., después de que Israel se rebeló contra él, Nabucodonosor destruyó completamente Jerusalén, el templo y todo el mobiliario del templo. También se llevó todos los tesoros del templo en ese momento. Durante los siguientes 70 años, Israel vivió en cautiverio, sin un templo y sin las fiestas, sacrificios y rituales prescritos por la Ley. Ciro, el persa, derrocó a los babilonios en el año 539 a. C. y en el 538 a. C. dio permiso para que los judíos regresaran a su tierra natal. Casi 50.000 judíos abandonaron Babilonia y regresaron a Palestina. Tres años más tarde, en el año 535 a. C., pusieron los cimientos de un nuevo templo, poniendo…
Y nosotros callamos (2 Reyes 7:1-11)
EscuchadoEste pasaje se desarrolla en el contexto de una situación desesperada. La ciudad de Samaria estaba rodeada por el ejército sirio. La gente dentro de los muros de la ciudad estaba literalmente muriendo de hambre. Observe las condiciones del día en 2 Reyes 6:25-29. Entonces, un día, un mensaje de esperanza llegó de una fuente muy inesperada. Cuatro mensajeros extraños trajeron un mensaje extraño a la puerta de la ciudad que cambió todo para aquellos atrapados dentro de la ciudad. Este mensaje era un mensaje de vida y esperanza, pero ¡era un mensaje que casi nunca se decía! Veamos los detalles de este mensaje y de los hombres que lo transmitieron y pensemos durante unos minutos en el tema: “Y nosotros callamos”. Este pasaje tiene mucho que decirnos a usted y a mí esta noche. Verás, también tenemos un mensaje de esperanza y vida que necesita ser compartido con un mundo que está atrapado en el pecado y la oscuridad. Ellos no tienen esperanza, y nosotros nos quedamos callados. Ellos no tienen salida, y nosotros…
¿Cómo recuperar el filo? (2 Reyes 6:1-7)
EscuchadoLa compañía de los profetas había crecido hasta el punto de que necesitaban tener nuevas instalaciones. Mientras estaban en el proceso de talar árboles para construir su nuevo hogar, uno de los profetas perdió el hacha en el río Jordán. Se sintió angustiado porque la había tomado prestada. Clamó a Eliseo, y el gran profeta obró un milagro, y el hacha flotó hasta la superficie, y el hombre extendió su mano y la recogió. Ahora bien, para no ser demasiado duros con este pobre hombre que perdió el hacha, recordemos que estaba involucrado en una gran obra. ¡Está ocupado! Sin embargo, si hay una falla en su actividad, se encuentra en esto: estaba trabajando, ¡pero no estaba mirando! Como consecuencia, perdió el hacha y no pudo continuar su trabajo. Había perdido el filo. Podemos ver esta historia y preguntarnos si hay algo aquí para la iglesia moderna. Creo que hay mucho aquí para que aprendamos. Miren, ¡la cabeza del hacha representa el poder para hacer el trabajo! ¡Ningún hombre puede cortar árboles golpeándolos…
Dios es Dios también en el valle (1 Reyes 20:22-29)
EscuchadoEn este contexto, estamos frente a tiempos traicioneros para el pueblo de Israel. Su malvado rey, Acab, había sido culpable de llevar al pueblo a adorar al dios cananeo Baal, en lugar de al Señor Dios Jehová. Como resultado, la maldad llenó la tierra de Israel y se encaminaban hacia un rumbo de colisión con el juicio de Dios. Sin embargo, en medio de sus pecados, Dios todavía amaba a su pueblo. ¡Gracias a Dios, porque su amor nunca falla! (cf. Jeremías 31:3). Durante este tiempo, Israel fue atacado por el vecino del este, Siria. Cuando se libró esta batalla, Dios permitió que Acab y el pueblo de Israel derrotaran a los sirios y se adjudicaran la victoria. Sin embargo, se le notifica a Acab que los sirios no planean aceptar la derrota tan fácilmente (v. 22). Se le dice que volverán a luchar de nuevo. Es esta segunda batalla la que queremos examinar ahora. Aquí se enseñan verdades que nos ayudarán a cada uno de nosotros en nuestro peregrinar por el camino del Señor en estos días. Solo quiero decir que en el…
Recibiendo una nueva oportunidad (1 Reyes 19:15-21)
EscuchadoEn este capítulo 19 del libro de 1 Reyes, hemos estado observando cómo se desarrollan algunos eventos en la vida de este hombre llamado Elías. Vimos cómo cayó en el orgullo, se desanimó y se derrotó a sí mismo. Lo vimos cuando corrió al desierto e hizo una oración para morir. Lo vimos emprender un viaje al monte Horeb para buscar una palabra del Señor. Vimos al Señor confrontar a Elías y mostrarle que la raíz de su problema era que había permitido que las circunstancias de su vida eclipsaran el rostro de Dios. En los primeros versículos de este capítulo 19, vemos al profeta en la boca de una cueva en el monte Horeb, envuelto en su manto, respondiendo a las preguntas de Dios. Cuando dejamos a Elías en esa montaña, todavía estaba derrotado, desanimado, quejándose con Dios por el lío en el que se encontraba (v. 14). A medida que estos acontecimientos continúan desarrollándose en los versículos finales de este capítulo, se nos permite ver el hecho de que Dios aún no ha terminado con Elías. Hubo un día en que…
La obra de un siervo de Dios nunca termina (1 Reyes 18:41-48)
EscuchadoEl profeta Elías acaba de ser usado por el Señor para realizar un gran milagro. Él acaba de hacer una oración sencilla, y Dios ha abierto los cielos y ha hecho descender fuego, demostrando ser el Señor de todo. Elías acaba de ver al pueblo de Israel inclinarse ante Dios y proclamar su fe y lealtad a Él. Elías acaba de matar a los 450 profetas de Baal. Su día ha estado muy ajetreado, por decir lo menos. La mayoría de nosotros habríamos estado buscando un sillón para poder descansar. ¡Pero no Elías! Miren, la tierra de Israel ha estado languideciendo bajo una sequía de tres años y medio. Debido a la sequía, la gente se muere de hambre, decenas de miles han muerto y la nación se encuentra en una situación desesperada. Por supuesto, no ha llovido debido a la idolatría del pueblo. Pero ahora, se han arrepentido, los sacerdotes de Baal están muertos y es hora de que Dios abra los cielos y envíe la lluvia tan necesaria. Entonces, en lugar de caminar hacia la puesta del sol para saborear su victoria sobre el mal,…
El tipo de iglesia que Dios usa (Apocalipsis 3:7-13)
EscuchadoDe las siete cartas de nuestro Señor a las iglesias de Asia Menor, solo dos no recibieron ningún tipo de corrección o reprensión. Una fue la carta a la iglesia de Esmirna (Apocalipsis 2:8-11) y la otra es esta carta a la iglesia de Filadelfia. Mientras que la carta a la iglesia de Esmirna es un desafío para que permanezcan fieles hasta la muerte, esta carta está llena de elogios. Las otras cinco cartas contienen palabras de queja y corrección, pero esta iglesia no recibe nada más que elogios del Señor Jesucristo. Al leer esta carta, se dará cuenta rápidamente de que esta es una iglesia que el Señor está usando para su gloria. De hecho, a lo largo de la historia, las iglesias que Dios ha usado con más frecuencia encajan en el molde de Filadelfia. Mis hermanos, ¿lo anhelan ser una iglesia que Dios pueda usar? Yo quiero que el Señor nos mire y diga: “Aquí hay una iglesia con la que puedo hacer algo para mi gloria”. Me gustaría que encajáramos en este molde de Filadelfia. Creo que valdría la pena dedicar nuestro…
El enfrentamiento en el monte Carmelo (1 Reyes 18:17-39)
EscuchadoEste pasaje se desarrolla en un momento en que la marea espiritual de Israel se encuentra en un punto extremadamente bajo. La mayoría del pueblo le ha dado la espalda al Señor y se ha ido en pos del dios cananeo Baal. Es en este contexto de apostasía e idolatría que el profeta Elías aparece en escena. Se nos presenta en 1 Reyes 17:1. Cuando aparece, trae un mensaje del Señor. Es un llamado claro al arrepentimiento y a una renovación de la lealtad a Jehová. En el pasaje que hoy hemos leído, las cosas llegan a un punto crítico. Por un lado, están Acab, Jezabel, los profetas y sacerdotes de Baal y una nación entera, menos 7.000 personas de Dios (cf. 1 Reyes 19:18). Por otro lado, están Elías y Jehová. Las probabilidades pueden parecer a favor del mal, pero Elías está a punto de experimentar la verdad de que uno más Dios es mayoría. Mientras pasamos unos minutos analizando este gran pasaje, quiero que vean las cumbres espirituales que sobresalen de las nubes de este oscuro entorno. Entre esas nubes se puede ver:…
El vocabulario de la alabanza (Romanos 16:24-27)
EscuchadoAl concluir su carta a Roma, Pablo se llena de alabanzas al Señor por sus bendiciones, hasta el punto de prorrumpir en una “doxología”. Ahora, hoy en día, algunas iglesias cantan el himno que se conoce como, “La Doxología”. Dice así: “A Dios el Padre Celestial. Al Hijo nuestro redentor, y al eternal consolador, unidos todos alabad”. Las iglesias cantan la Doxología y esa es prácticamente toda la alabanza que le dan al Señor. La cantan como parte del ritual de su adoración. Ahora bien, no hay nada de malo en cantar esa canción. ¡La pueden cantar todos los domingos si así lo desean! Pero, la verdadera alabanza surge del corazón. Brota dentro del adorador y estalla para gloria de Dios. La Biblia está llena de este tipo de alabanza y adoración. Por ejemplo, cada libro de los Salmos termina con una doxología (cf. Salmo 41:13; 72:18-19; 89:52; 106:48; 150:1-6). El Nuevo Testamento también contiene muchos himnos espontáneos de alabanza (cf. Lucas 2:13-14; 19:37-38; Mateo 6:13; Romanos 11:33-36; Efesios 3:20-21;…
Los que provocan divisiones y obstáculos contra la doctrina (Romanos 16:17-20))
EscuchadoDesde que la iglesia se formó, ha estado plagada de alborotadores. Estas personas han deseado ver a la iglesia destruida o verla moldeada a su propia voluntad. Esto no debe ser una sorpresa, después de todo, Jesús mismo predijo el surgimiento de falsos maestros en la iglesia, Mateo 7:15, “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”. Incluso en los primeros días de la iglesia, el apóstol Pablo dijo: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.” (Hechos 20:29-30). Bueno, hermanos, después de tantos años, los alborotadores todavía están con nosotros. Así es, todavía hay quienes dentro y fuera de la iglesia trabajan en contra del plan de Dios y buscan moldear la iglesia a su voluntad. Ahora, para que no se preocupen, este mensaje está diseñado para prevenir. Hasta…
El amor de Pablo por los santos (Romanos 16:5-13, 21-23).
EscuchadoAl llegar al final del libro de Romanos, Pablo concluye con una lista de nombres bastante larga. De hecho, en estos versículos se mencionan 35 nombres. También se dirige a dos hogares diferentes y al menos a tres iglesias. Muchas personas podrían leer esta lista y concluir que no contiene nada de valor. Pero la verdad es muy diferente. Lo que tenemos aquí es al gran apóstol Pablo haciendo un esfuerzo por agradecer a quienes han tenido un impacto en su vida y ministerio. ¡Qué bendición es cuando recordamos a quienes han hecho una diferencia en nuestras vidas! Creo que sería una gran idea si todos hiciéramos una lista de aquellos que nos han ayudado a lo largo del camino. Luego, sentarnos para escribirles una nota para agradecerles por su contribución a nuestras vidas. Tal vez podríamos tomar el teléfono y llamarlos. ¡O tal vez deberíamos simplemente levantarse y caminar hacia ellos y decirles gracias! Lo que Pablo está haciendo se resume en el versículo 15. Envía saludos a “todos los santos que están con…
Una familia de fe (Romanos 16:3-5)
EscuchadoUna persona no puede leer la Biblia sin encontrarse con varias familias maravillosas mencionadas en sus páginas. Encontramos esa pequeña familia en Betania formada por Lázaro y sus hermanas María y Marta. Ellos fueron una gran bendición para el Señor Jesús. Está la madre y la abuela de Timoteo, Eunice y Loida, y el gran impacto que tuvieron en el joven Timoteo. Está la familia de María y José, donde el Señor Jesús creció y vivió sus primeros años. ¡Qué familia debe haber sido aquella! En el texto que hemos leído hoy, se nos invita a examinar otra gran familia. Hasta donde sabemos, esta familia estaba formada únicamente por marido y mujer. Sus nombres eran Aquila y Priscila. Esta pareja es una de las familias más grandes registradas en la Palabra de Dios. Se menciona a estos miembros 6 veces, en 4 libros de la Biblia. Cada vez, son mencionados por el propio Pablo, lo que indica que fueron especiales para su vida y ministerio. Si nos tomamos el tiempo de investigar los pasajes dedicados a esta familia…
Les presento a una mujer piadosa (Romanos 16:1-2)
EscuchadoLas páginas de la Biblia están llenas de los nombres de muchas grandes mujeres. Por ejemplo, está María, la madre del Señor Jesús. Están Eunice y Loida, quienes enseñaron al joven Timoteo el camino de la salvación. Está Lidia, la comerciante de Tiatira, quien se convirtió bajo el ministerio de Pablo y fue muy utilizada por el Señor. El libro de los Hechos habla de una mujer llamada Dorcas. Ella era una mujer talentosa que atendió las necesidades de la iglesia y fue resucitada de entre los muertos por Pedro. Luego, en este capítulo de Romanos, se nos presenta a una mujer llamada Febe. Ella es una mujer especial, que demuestra los atributos de santidad, servicio y dedicación que deben distinguir a todas las verdaderas mujeres del Señor. Esta mujer fue una gran sierva de la iglesia primitiva. Hay una declaración en algunas Biblias (King James 1611 Y Biblia del Oso) después del versículo 27 que dice lo siguiente: “Escrita a los Romanos desde Corinto, y enviada por Febe, sierva de la iglesia de Cencrea”. Cuando…
Reflexiones a los efectos de la ignorancia (Oseas 4:6)
EscuchadoUna meditación sobre los efectos de la ignorancia de Dios por parte del Pueblo de Israel.
Una petición de oración (Romanos 15:30-33)
EscuchadoPablo fue sin duda uno de los más grandes, si no el más grande cristiano que jamás haya vivido. Fue un hombre de poder que fue utilizado por Dios de maneras magníficas. Vio al Señor obrar más milagros y salvar más almas de las que usted y yo probablemente veríamos en varias vidas. Uno pensaría que un hombre de su estatura no habría necesitado a nadie, ni a nada. Sin embargo, ese no es el caso. Varias veces, en los escritos de Pablo (cf. 1 Tesalonicenses 5:25; 2 Tesalonicenses 3:1; Hebreos 13:18), se le encuentra pidiendo al pueblo de Dios que ore por él. Aquí tenemos a un hombre que está en la cima, espiritualmente hablando, pero siente la necesidad de que los hijos de Dios luchen por él en oración. Sin embargo, aquí tenemos a un hombre que es profundamente consciente del beneficio de que los santos de Dios lo levanten en oración. Cuando Pablo pide que oren por él, nos está mostrando uno de los mayores privilegios que tenemos como cristianos. Tenemos el privilegio de ser parte del ministerio y la obra de…
¿Cómo reconocer a un predicador del evangelio? (Romanos 15:18-21)
EscuchadoYa hemos visto en este capítulo que Pablo era un ganador de almas. Tenía un corazón para los perdidos e hizo todo lo que pudo para alcanzarlos para Jesús. En este pasaje, Pablo se describe a sí mismo como un predicador del evangelio. Hay un sentido en el que estas palabras son intercambiables. Sin embargo, hay otro sentido en el que no lo son. En este segundo sentido, un ganador de almas es alguien que alcanza a los perdidos donde vive, en su comunidad, en su familia, en su lugar de trabajo. Un predicador, por otro lado, es alguien que ha sido enviado por el Señor a un círculo diferente al que comúnmente vive. Ahora bien, para que una iglesia sea considerada una verdadera iglesia del Nuevo Testamento, esa iglesia debe estar comprometida con la tarea de llevar a cabo la Gran Comisión. Esto implica que demos testimonio donde estemos y, desde allí, alcancemos a todo el mundo. Debemos participar activamente en la predicación del evangelio donde estemos, y aunque abarque a todo el mundo. Este es el mandato del…
El ganador de almas (Romanos 15:14-17)
EscuchadoEstamos entrando en la sección final del libro de Romanos. A lo largo de este gran libro, Pablo ha estado tratando los grandes temas doctrinales de la fe. Ha tocado una nota tan clara y tan poderosa que no se puede discutir su lógica ni dudar de sus conclusiones. Ahora, a medida que se acerca el final de su carta, comienza a hablar de cosas que son de naturaleza personal. Antes de terminar, Pablo quiere compartir su corazón y sus motivos para el servicio con los creyentes en Roma. Una de las grandes cosas que queda clara acerca de este hombre en este pasaje, es el hecho de que tiene un corazón para los perdidos. Pablo fue un gran predicador, de eso no hay duda. Pablo fue un escritor prolífico. Después de todo, su pluma nos dio 14 de los 27 libros del Nuevo Testamento. Pablo fue un evangelista pionero. Viajó de un lugar a otro iniciando iglesias y alimentando las ovejas del Señor. Sin embargo, a través de todo esto estaba el hecho de que Pablo tenía un deseo profundo y ardiente de ver a los hombres salvos. A…
Bendiciones para una vida abundante (Romanos 15:8-13)
EscuchadoLeí una historia que tenía que ver con dos pueblos que estaban ubicados en una montaña. Uno de estos pueblos obtenía agua de un manantial que descendía de la montaña. Lamentablemente, en los meses de verano, cuando el clima era muy seco, el agua menguaba hasta que apenas llegaba un hilo de agua para el pueblo. El agua es tan escasa que apenas alcanza para mantener viva al pueblo hasta que llegan los días húmedos. En el centro del otro pueblo hay una fuente de la que siempre brota agua suficiente para calmar la sed y sustentar la vida. Se trata de un pozo artesanal, de donde sigue brotando agua por muy secos que puedan llegar a ser los meses de verano. Este pueblo siempre tiene agua en abundancia para todas sus necesidades, que alcanza incluso para otros que no son de ese pueblo. Estos dos pueblos representan una parábola para nosotros. Estos pueblos representan dos tipos de vida. Una es la vida de algunos que, como el pueblo arriba en la montaña, viven con un pequeño arroyo que mengua y gotea, y que apenas…
La tolerancia del cristiano (Romanos 15:1-7)
EscuchadoA partir del capítulo 13 de Romanos, Pablo ha estado hablando de que debemos relacionarnos con los creyentes que nos rodean. Hemos aprendido que, como creyentes, debemos amarnos unos a otros, ayudarnos unos a otros y aceptarnos unos a otros. Esta sección sirve como clímax de esos pensamientos. Aquí aprendemos que debemos tener un espíritu de tolerancia hacia nuestros hermanos en Cristo. No sé si lo ha notado o no, pero todos somos diferentes. Venimos de diferentes lugares, con diferentes orígenes y diferentes tipos de educación. Si no tenemos cuidado, podemos permitir que las diferencias que hemos tenido se conviertan en un problema en la confraternidad. Podemos mirar a un hermano que tiene ideas diferentes a las nuestras y podemos concluir que simplemente no tendremos comunión con ellos porque nos parecen extraños. Sin embargo, son nuestras diferencias las que hacen posible la iglesia. Si todos fuéramos iguales, este sería un lugar aburrido, pero el hecho de que seamos diferentes permite que la iglesia sea…